LA NOCHE DE RÍO GRANDE EN CRISIS: CERRÓ MALDITO IBIZA Y LOS EMPRESARIOS HACEN MALABARES PARA SOBREVIVIR

Raúl Bombares pasó por los estudios de FM Punto Sur 99.5 y describió un escenario preocupante para el sector nocturno. Habló de la caída de la demanda, de locales que tuvieron que implementar entrada gratuita y del esfuerzo de los empresarios para sostener los puestos de trabajo. También advirtió sobre el impacto que tiene la crisis económica en toda la cadena comercial de Tierra del Fuego.
Hace 21 horas GRAMIALES


La crisis económica que atraviesa buena parte de la sociedad fueguina ya no se siente solamente en las fábricas o en los comercios. También golpea fuerte a la actividad nocturna, donde empresarios y trabajadores buscan alternativas para mantener los locales abiertos y conservar las fuentes laborales.

Así lo explicó Raúl Bombares, quien pasó por los estudios de FM Punto Sur 99.5 y habló sobre la difícil situación que atraviesan los boliches de Río Grande.

Según señaló, la demanda cayó considerablemente y algunos empresarios tuvieron que modificar sus estrategias para intentar sostener la actividad. Entre esas medidas aparece una que refleja claramente el momento: entrada gratuita hasta altas horas de la noche para intentar recuperar público.

MALDITO IBIZA CERRÓ SUS PUERTAS

Uno de los datos más fuertes aportados durante la entrevista fue el cierre de Maldito Ibiza, uno de los locales nocturnos más conocidos de Río Grande, que dejó de funcionar después de varios años dentro del rubro.

El establecimiento ya había atravesado distintos episodios y cuestionamientos a lo largo de los años. De hecho, existen antecedentes públicos de clausuras y reclamos vinculados al funcionamiento del local.

Pero esta vez, según lo señalado por Bombares durante la entrevista, el cierre se produce en un contexto completamente diferente: la fuerte caída del consumo y de la concurrencia a los boliches.

Y el panorama no se limita a Río Grande.

Bombares también confirmó que el boliche de Tolhuin cerró sus puertas, sumando otro golpe para una actividad que depende directamente del poder adquisitivo de los vecinos.

“LOS EMPRESARIOS ESTÁN HACIENDO TODO LO POSIBLE”

Frente a este escenario, Bombares destacó el esfuerzo que realizan quienes todavía mantienen sus locales funcionando.

La prioridad, según explicó, es sostener los puestos de trabajo y evitar nuevos cierres.

Los empresarios están intentando adaptarse a una realidad completamente distinta: modifican horarios, promociones, precios y hasta implementan ingreso gratuito para conseguir que la gente vuelva a salir.

“Se están adaptando a todo y la llevan como pueden”, fue el concepto transmitido durante la entrevista.

La preocupación no es solamente empresarial.

Detrás de cada boliche existen trabajadores de seguridad, control y admisión, personal de limpieza, barras, DJs, proveedores, taxis y otros sectores que dependen del movimiento de la noche.

Ya en 2025, Bombares había advertido que la concurrencia a los boliches había caído fuertemente y que la reducción de actividad había impactado directamente en los puestos de trabajo del sector.

“NINGÚN VECINO ESTÁ LLEGANDO A FIN DE MES”

Durante la entrevista, Bombares también fue consultado sobre cómo observa la realidad de los vecinos de Río Grande.

Su respuesta fue contundente: “Ningún vecino está llegando a fin de mes”.

La frase busca reflejar una situación que, según su mirada, atraviesa a distintos sectores sociales.

Y ahí aparece uno de los puntos centrales del análisis: cuando el trabajador tiene menos plata, deja de consumir.

Primero se recortan las salidas, después las compras que no son indispensables y finalmente el impacto comienza a trasladarse por toda la economía local.

“SI UNO SE QUEDA SIN TRABAJO, LE PEGA A TODOS”

Bombares explicó que la crisis de una fábrica o de cualquier otra actividad no queda encerrada dentro de esa empresa.

Cuando un trabajador pierde su empleo, también pierde capacidad de consumo.

Y eso termina afectando al resto.

Al taxista porque tiene menos viajes.

Al kiosquero porque vende menos.

Al comerciante porque recibe menos clientes.

Al gastronómico porque tiene menos mesas.

Al trabajador de la noche porque hay menos gente en los boliches.

“Cuando una persona de la fábrica o de otro lugar se queda sin trabajo, le pega al taxista, al kiosquero, le pega a todos”, fue la idea planteada durante la charla.

En una ciudad como Río Grande, donde el movimiento económico está fuertemente relacionado con el empleo y el consumo, el efecto dominó puede sentirse rápidamente en toda la comunidad.

LA MIRADA HACIA 2027

La entrevista también llevó la conversación hacia el escenario político.

Bombares planteó preocupación ante la posibilidad de que el actual rumbo económico continúe durante los próximos años y sostuvo que, si Javier Milei tuviera cuatro años más de gestión, la situación podría volverse todavía más complicada para distintos sectores.

Y la mirada se trasladó directamente a Tierra del Fuego.

¿Qué podría ocurrir si en 2027 un candidato de La Libertad Avanza llegara a la Gobernación?

El planteo genera preocupación especialmente alrededor del empleo público y del tamaño del Estado provincial.

En ese punto, cualquier afirmación sobre una eventual reducción del 50% de los empleados públicos debe entenderse como una proyección o advertencia política, no como una medida confirmada: hasta que exista un programa oficial concreto, no puede afirmarse que ese porcentaje vaya a ser despedido.

Pero el interrogante queda instalado:

¿Qué pasaría con miles de familias fueguinas si un próximo gobierno aplicara una fuerte reducción del Estado y del empleo público?

“VOTAR CON CONCIENCIA Y NO CON BRONCA”

De cara a 2027, Bombares dejó una reflexión política que atraviesa toda la entrevista.

Consideró que los vecinos deberían votar con conciencia y no solamente con bronca.

Porque, según su análisis, las consecuencias de una decisión electoral no quedan solamente en la política.

Se sienten en el trabajo, en las fábricas, en los comercios, en los taxis, en los kioscos, en los restaurantes y en los boliches.

Hoy, mientras Maldito Ibiza dejó de funcionar, el boliche de Tolhuin también cerró y otros empresarios intentan sostener sus negocios como pueden, el sector nocturno se convierte en otro termómetro de la crisis del consumo.

Y la pregunta queda abierta para toda Tierra del Fuego:

¿EL 2027 ENCONTRARÁ A LOS FUEGUINOS VOTANDO CON BRONCA, O VOTANDO CON CONCIENCIA SOBRE EL MODELO DE PROVINCIA QUE QUIEREN PARA LOS PRÓXIMOS CUATRO AÑOS?

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