












La ministra de Energía de Tierra del Fuego, Gabriela Castillo, confirmó que ROCH continuará al frente de la operación de las áreas Angostura, Las Violetas y Río Cullen durante el período de transición, luego del vencimiento de las concesiones que estaban en manos de una UTE integrada por ROCH, SECRA, Crown Point Energía y DPG.
Las concesiones de Angostura y Las Violetas vencieron el 16 de agosto, mientras que la correspondiente a Río Cullen finalizó el 17 de agosto. A partir de ese momento, las áreas fueron revertidas a la Provincia, que asumió el control de los recursos y puso en marcha el proceso para definir un nuevo concesionario mediante licitación.
Según lo informado, ROCH seguirá operando por cuenta y orden del Gobierno provincial hasta que se adjudique la nueva concesión, proceso que podría demandar aproximadamente seis meses. El objetivo es evitar que la producción hidrocarburífera se detenga durante la transición.
Uno de los puntos centrales de la decisión es el empleo. La Provincia aseguró la continuidad de alrededor de 50 trabajadores vinculados a la operación, buscando preservar los puestos y la experiencia del personal que ya se encuentra trabajando en los yacimientos.
El escenario marca un cambio significativo para la actividad hidrocarburífera provincial: por primera vez una concesión llega a su vencimiento sin una nueva prórroga y las áreas pasan a una etapa de transición bajo control provincial, mientras se define quién será el próximo concesionario.
Ahora, el desafío será sostener la producción, preservar el empleo y lograr que la futura licitación permita recuperar actividad e inversiones en un sector estratégico para la economía de Tierra del Fuego.
La señal política y económica es clara: el petróleo no se detiene, pero comienza una nueva disputa por quién tendrá a cargo el futuro de las áreas hidrocarburíferas fueguinas.