






Los comerciantes sostienen que la menor circulación de vecinos y turistas, sumada a las dificultades de acceso y estacionamiento, repercute directamente en las ventas. Para muchos pequeños comercios, una jornada con poca actividad puede representar una pérdida importante de ingresos. Entendemos el derecho a reclamar y a manifestarse, pero también necesitamos poder trabajar”, es el planteo que se repite entre algunos comerciantes, quienes reclaman que se encuentre una solución que permita compatibilizar la protesta gremial con el normal funcionamiento de la ciudad.