












La FIFA aplicó un duro castigo contra la Selección Argentina y la AFA por los incidentes registrados durante el Mundial. La sanción más fuerte recayó sobre Leandro Paredes, quien recibió una suspensión de 10 partidos, mientras que Nahuel Molina fue sancionado con 7 fechas.
Además, la AFA deberá afrontar una importante multa económica y la Selección tendrá que disputar sus próximos dos encuentros como local con un 50% de reducción en el aforo.
El castigo generó preocupación dentro de la dirigencia argentina, que ya analiza presentar una apelación para intentar reducir las sanciones. El impacto podría sentirse en los próximos compromisos oficiales de la Albiceleste.
La decisión de FIFA abre ahora un nuevo frente de conflicto con la AFA, que buscará revertir un castigo considerado excesivo y que golpea directamente a la Selección y a sus hinchas.