












La preocupación ya no pasa por un solo rubro. La caída del consumo atraviesa prácticamente todo el comercio de Río Grande. Hoy los comerciantes miran sus locales, ven menos movimiento y se preguntan cuánto tiempo más podrán sostener sus estructuras si las ventas no reaccionan.
En diálogo con FM Punto Sur 99.5, el empresario Lucas Soto puso sobre la mesa una realidad que se siente en las calles: hay poca demanda y cada vez cuesta más vender.
Y el dato que más preocupa es que el problema también alcanza a los comercios vinculados a productos esenciales.
Si los negocios que venden comida están sintiendo la caída de las ventas, el panorama resulta todavía más complejo para quienes comercializan ropa, electrodomésticos y productos que las familias pueden postergar.
El consumidor está cuidando cada peso. Se compra lo necesario, se posterga lo que puede esperar y las compras importantes quedan directamente fuera del presupuesto de muchas familias.
Mientras tanto, el comerciante sigue teniendo los mismos gastos aunque venda menos: alquileres, salarios, servicios, impuestos, proveedores y mantenimiento del local.
El resultado es una ecuación cada vez más difícil de sostener: menos ventas, menos margen y los mismos costos para mantener las puertas abiertas.
La situación genera preocupación porque detrás de cada comercio hay familias, trabajadores, proveedores y pequeñas empresas que dependen del movimiento económico.
Río Grande necesita recuperar consumo y actividad. Porque cuando el comercio deja de vender, la crisis ya no está solamente dentro del negocio: empieza a sentirse en toda la ciudad.
📻 FM PUNTO SUR 99.5
La radio de la zona sur de Río Grande – Capital de la Vigilia de Malvinas.